Andrés Velásquez

Andrés Velásquez: Es INACEPTABLE, también es desolador, niños, jóvenes, adultos, huyendo de sus casas con lo puesto, incluso en medio de las balaceras.

Por Andrés Velásquez

Hace algunas semanas, vengo escribiendo en este espacio, sobre la guerra que Maduro y el régimen nos han declarado a los venezolanos, ciudadanos indefensos en medio de fuego cruzado y la ocupación de nuestro territorio por parte de grupos y bandas criminales, venezolanas y extranjeras que desde hace años han impuesto sus “leyes” y mantienen a buena parte de los venezolanos en jaque, sin saber cómo serán nuestros días ni nuestras noches, aún estando en nuestras propias casas.

Lo que ocurre en Apure y Bolívar con miles de familias desplazadas por la violencia nos alarma y nos increpa tanto, como lo que desde hace años también ocurre en Caracas, y que desde hace 72 horas ha sitiado la ciudad de forma tal que seguir hablando de burbujas o zonas que escapan de esta violencia sin tregua, ya no sólo es mentirle a los ciudadanos, es también una falta a la verdad y una irresponsabilidad con familias enteras que siguen hoy huyendo de sus hogares para salvar sus vidas.

Además personal y humanamente es algo que al menos yo, no puedo ni voy a hacer, porque antes que político, soy igual que todos, ciudadano, ser humano, venezolano y me duele, me afecta, lo que miles de compatriotas están padeciendo en estas horas tan oscuras.

La guerra que este régimen nos declaró a los ciudadanos comenzó desde el día 1, es verdad, Chávez y ahora Maduro, han provocado el mayor éxodo de venezolanos de la historia, casi 6 millones de compatriotas (según cifras oficiales) han huido de nuestro país para salvar sus vidas de la violencia, del hambre, de la persecución, para buscar libertad y mejores condiciones de vida.

Aún a riesgo de perderla en los intentos por mar, por tierra han recorrido, la mayor parte de ellos a pie cientos de miles de kilómetros hacia los países vecinos, del continente y ya hasta el río grande en México; los venezolanos han llegado a diario huyendo, escapando, buscando paz y libertad, con los altísimos costos humanos, emocionales y físicos que eso representa, porque llevan sus vidas empacadas en una mochila y solo se van con lo puesto.

Los venezolanos huyen, en 2014 y 2017 huyeron de la violencia, de la guerra impuesta por este régimen opresor en las calles donde asesinaron a centenares de jóvenes solo por protestar y exigir su derecho a vivir en libertad, huyen desde hace décadas de la miseria, del hambre, la falta de futuro y la violencia de un régimen que desde hace 22 años persigue, hostiga y encarcela a todos, sin distingo, los delitos para este régimen comunista perverso van desde pensar distinto, hasta querer simplemente comer y vivir en paz.

Es desgarrador ver de vuelta en las últimas horas familias enteras desplazadas por la violencia, nosotros en el estado Bolívar tenemos años viviéndolo, en las barriadas y en pueblos indígenas y verlo repetirse semanas atrás en Apure, y ahora en Caracas (en dimensiones trágicas por los números) es INACEPTABLE, también es desolador, niños, jóvenes, adultos, huyendo de sus casas con lo puesto, incluso en medio de las balaceras o la lluvia para escapar y salvar sus vidas.

La dimensión humana de esta tragedia que vivimos nos tiene que atravesar a todos, increparnos, involucrarnos, porque insisto, no hay excepciones, todos tenemos un número; lo que ocurre hoy en el oeste de Caracas ya llegó al centro y sur de la ciudad, peor aún, eso es lo que es público y comunicacional.

Pero prácticamente no hay estado o lugar del país donde esto no esté ocurriendo, de las zonas rurales hay desplazamiento hacia las zonas urbanas, ahora dentro de las mismas zonas urbanas de unos sectores a otros, hay también desplazamiento interno de un estado a otro, y por supuesto hay una catarata de venezolanos huyendo por cualquier frontera de nuestro país para salvar sus vidas.

No es una situación nueva, ni puntual, es tal la violencia impuesta como ley, que amenaza con seguir sacándonos de nuestras propias casas a plomo limpio si es necesario para el régimen. Los venezolanos no podemos, no queremos y mucho menos merecemos seguir huyendo, para salvar nuestras vidas, esto tiene que parar.

El tiempo juega en contra y las víctimas seguimos siendo los venezolanos, mirar hacia otro lado, o ser indiferentes puede ser hoy el mejor aliado del régimen y también puede ser complicidad. Solidaridad, apoyo, empatía y comprensión con familiares y víctimas en estas horas oscuras y siempre, porque hoy les tocó a ellos, pero esta guerra es contra todos. Nos necesitan deshumanizados y eso no lo podemos permitir.

¡BASTA!

Andrés Velásquez para Caraota Digital

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