Antonio De Lisio: “Del Arco Minero está devastando recursos que podrían ser, quizás otro principio activo para el cáncer”

“Cuando uno habla de salir del rentismo petrolero no quiere decir efectivamente que no vamos a tener producción petrolera y ya” afirmó Antonio De Lisio en la ponencia ofrecida durante el Foro Economía Sostenible: Ecología, Inclusión y Productividad, organizado por La Causa R, partido verdelaborista, en el cual De Lisio inició con la interrogante ¿Cómo superar el rentismo extractivista en Venezuela?, está “la posibilidad de mantener pero lo que no va a volver es el Estado mágico” afirmó.

Antonio De Lisio, quien también es profesor universitario, ha planteado que existen en América Latina y en Venezuela dos economías y una sola naturaleza; aunque considera que el caso venezolano es el peor, porque es más retrasado en todos los aspectos.

Señaló el geógrafo que la merma en el resto del continente se debe a la exportación de materias primas y que el boom petrolero de hace algunos años alcanzó a varios países que ya habían diversificado su economía, por lo que los responsables se dedicaron a importar commodities (mercancía manufacturada) y se olvidaron del factor humano.

“El trabajo humano efectivamente es lo que le puede dar a nuestros recursos naturales, a nuestros componentes naturales esa posibilidad de tener una significación”.

Considera que un esquema dual, recurso humano y tecnología es una clave importante.

Expresó además que cuando se dice “economía de base ecológica” tanto en Venezuela como en América Latina las personas piensan que es algo marginal, de campesinos o indígenas, pero con el tiempo se ha visto la necesidad de cambio y superar el modelo extractivista.

“América Latina al igual que Venezuela tiene los recursos naturales, no somos Asia, es decir, somos un continente donde la fortaleza para el siglo 21 va a seguir estando en nuestros recursos naturales. La clave está en utilizarlos de manera diferente, de dar más valor a lo que está en la superficie y no tanto a lo que está debajo”.

De Lisio habló sobre las proyecciones del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente, PNUMA, hasta 2050, aplicando el 2% del PIB mundial a diez sectores claves que son: agricultura sostenible, construcción inteligente para reducir emisiones de consumo de energía, energías renovables, conservación y utilización sostenible de la pesca, inversión pública en tierras forestales e inversión privada, eficiencia energética, reducción de huella de carbono, optimización de los procesos en la industria, turismo verde con más empleo y reducción de pobreza, transporte con combustibles eficientes y limpios, tratamientos de agua y racionalización en el manejo de desperdicios.

“Estos sectores nos permitirían esa economía de base ecológica, economía verde para algunos, que nos llevaría a un mundo donde problemas como el cambio climático seguramente dejarían de serlo” indicó.

Recordó también que el efecto invernadero se produce por la utilización de combustibles fósiles y que el mundo se está encaminando hacia una civilización no basada en energía fósil. También dijo que se debe recordar que volver a la Venezuela de mitad del siglo 20 es imposible.

Señala que “no es solamente utilizar energías renovables sino también es utilizar naturaleza renovable, la biomasa… con criterios de sustentabilidad que marcan pues el paradigma del siglo 21 acerca de lo que debe ser el desarrollo”.

Destacó además que La Causa R es “el único partido que se ha planteado el desarrollo sustentable como propuesta por venir” y en ese sentido “ha dado un paso delante de la clase política en este momento”. Además calificó de ” importante” este hecho “porque se está visualizando por fin este país del siglo 21”.

La biomasa no solamente se refiere a agricultura, desarrollo forestal, pesca, pasando posteriormente al procesamiento convencional para lograr la manufactura de bioproductos que requiere la implementación de tecnología y eso requiere de investigación, innovación y desarrollo.

“No podemos pensar que un desarrollo futuro para el siglo 21 en Venezuela se pueda realizar sin el sector conocimiento, un sector que ha sido muy golpeado” continuó, refiriéndose al sector universitario, sobre todo a las universidades públicas que han sufrido los ataques de un régimen empeñado en arrodillarlas.

Continuó su exposición sobre los bioproductos reseñando la propuesta de la Comisión de Bioeconomía de Canadá, que a su juicio abarca todos los sectores deseados para el siglo 21, y que cree viable de aplicar en el país porque se cuenta con el recurso material base, aunque “lo que nos falta es por supuesto la articulación entre la decisión política que en este momento tiene que pasar por un cambio político importante y por el fortalecimiento del sector investigación, innovación y desarrollo” que estuvo desatendido desde la época de la renta petrolera porque en ese entonces era más factible importar la tecnología necesaria y no desarrollarla en el país.

Por otro lado, destacó De Lisio como aspecto relevante una preocupación que como él, tienen los ambientalistas e incluso afirmó haberlo compartido con otros grupos, no solamente con quienes los acompañaron en el Plan País Ambiente.

En Venezuela se han venido avanzando en propuestas de transformación social y ecológica, “aquí está Anaís López que es la coordinadora de proyecto de la fundación Friedrich-Ebert en Caracas tenemos el caso del Taxol, un producto que se está vendiendo en el mundo como medicamento de quimioterapia pero que su principio activo es un hongo, el cebo, es decir, del Kukenam Amazonico y que crece precisamente en las cimas de los Tepuyes, eso fue un acto por parte de la Universidad de Montana de biopiratería, un acto que está reñido con los acuerdos internacionales que rigen la materia”, y como en este caso, no hablan de Kioto ni del Acuerdo de París sino del Acuerdo de Nagoya.

Este Acuerdo obliga, primero a reportar de cualquier uso de planta o de recurso genético en un país no poseedor, no propietario de ese recurso al país propietario y convertirlo en un socio del negocio que se está haciendo, eso por supuesto no ha pasado”, y el Taxol que se vende en alrededor de 20 dólares.

De Lisio señaló que le hizo seguimiento en el año 2020, en Farmatodo Colombia porque en Venezuela no lo hay “y estaba en un precio de alrededor de 20 dólares. Eso es un caso de cómo efectivamente nosotros podemos ir mucho más allá, que nuestros bosques, nuestros Tepuyes no pueden ser nada más para la devastación minera, en el caso porque estoy refiriéndome a la Guayana, y por supuesto nuestras sabanas”.

“Ese es el Taxol, para que ustedes tengan una idea y tener la imagen de ese fármaco que se utiliza por supuesto para la quimioterapia y sobre lo cual Venezuela y las comunidades indígenas deberían tener participación de acuerdo a lo establecido en el convenio de Nagoya y no se da”.

De Lisio presentó un mapa donde afirma que Venezuela desde el punto de vista de turismo ecológico, se combinan básicamente los circuitos desde el Sur del Lago los andes,  pasando por los llanos a la Guayana y allí se identifican alrededor de 16 puntos de gran interés turístico. “Todavía, a pesar de la devastación que ha existido, a pesar de la desinstitucionalización que Venezuela ha sufrido en términos ambientales, recordemos que nosotros pasamos de tener el primer Ministerio del Ambiente, creado en el año 1977, de las Américas a tener eso que llaman el ministerio de ecosocialismo”.

Acotó que actualmente desconocen para qué funciona el ministerio de Ecosocialismo, más allá de dar permiso para devastaciones, no solamente como las del Arco Minero pero también la que se está ocurriendo en Los Roques, y las que están ocurriendo en el resto de los parques nacionales marinos, como el Refugio de Cuare y como lo que pretende ocurrir aquí mismo en Caracas con el nuevo plan de ordenamiento territorial del Ávila.

“Frente a eso todavía, a pesar de eso, nuestros parques nacionales, sobre todo los del Sur, están en los circuitos, están incluidos como destinos top dentro de eso que se llama turismo ecológico, turismo de aventura, turismo con la naturaleza, y efectivamente ahí pudiese ver en cualquier transición una oportunidad, una oportunidad real para que Venezuela vaya dejando en el olvido ese rentismo petrolero que jamás va a volver a ser”.

Finalmente Antonio De Lisio dejó una reflexión para el sur de Guayana, “no podía ser de otra manera para un partido como La Causa R, alguien escribía “¿Qué va a pasar con el Arco Minero? ¿Cómo le damos respuesta?”.

Recalcó que la respuesta tiene que ser de movilización, y aunque señala que el Arco Minero todavía no se ha convertido en un gran problema nacional ya que algunos lo ven muy alejado, advierte que cada “oro de sangre que se está sacando del Arco Minero, ese oro que ha dejado de ser cochano para convertirse en cochino como dicen algunos, por devastador, por la esclavitud que mantiene, por las maneras, las relaciones sociales que están reñidas con cualquier conducta o con cualquier aspiración social que cualquiera de nosotros pueda sentir, ese Arco Minero está devastando recursos que podrían ser, quizás otro principio activo contra el cáncer”.

 

 

Antonio De Lisio
Antonio De Lisio: “Del Arco Minero está devastando recursos que podrían ser, quizás otro principio activo para el cáncer”.

 

Antonio De Lisio
Geógrafo
Profesor universitario italiano/venezolano.
Fue director del Centro de Estudios Integrales del Ambiente (CENAMB) de la Universidad Central de Venezuela
Investigador en las áreas de Planificación, Ecología, Ambiente y desarrollo sustentable.​
@del_antonio_

 

 

 

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