Los 4 horizontes de la Modernidad – Venezuela 2040 (superar el capitalismo rentístico, alcanzar el desarrollo.

Los 4 Horizontes

Para el economista Rodrigo Cabezas Morales, la manera de superar el rentismo y alcanzar el desarrollo quizás pueda discutirse en términos del bienestar de las grandes mayorías, bienestar colectivo, posibilidad de ejercer derechos, derechos humanos y no solo el derecho a la vida, sino también derechos sustantivos a la vida como acceder a la salud, la educación y el derecho a la recreación, a la paz y a la tranquilidad que pueda generar la ausencia del temor al desempleo.

 

Estos términos los definió, el también profesor e investigador activo en la Facultad de Economía de la Universidad del Zulia, los resaltó en la ponencia “Los 4 horizontes de la Modernidad – Venezuela 2040 (superar el capitalismo rentístico, alcanzar el desarrollo), dada dentro del foro «Economía Sostenible: Ecología, Inclusión y Productividad. ¿Cómo superar el rentismo extractivista en Venezuela?», organizado por La Causa R.

 

AseguróCabezas que sí se puede plantear hacia el futuro, a la Venezuela que viene, “un Estado eficiente, un Estado descentralizado, que profundice la democracia, que sea humanizado, que pueda ser capaz el Estado democrático y de justicia”, que por razones de eficiencia debe plantearse una reforma fiscal para liquidar evasiones, omisiones fiscales importantes, para financiar un Estado que le haga tender desde el punto de vista del gasto público, derechos y no el financiamiento clientelar burocrático.

Durante su disertación, el ex Ministro de Finanzas afirmó que si se puede lograr un Estado no burocrático, que sea rector desde la política económica. “No un Estado interventor, un Estado que pueda reconocer el mercado pero que al mismo tiempo sepa que el mercado no es eficiente en la asignación total y absoluta de los recursos; pero no puede ser un Estado productor” confirmando que esa es una actividad del sector privado.
Para Rodrigo Cabezas, ese Estado democrático y de justicia que se pueda dar, debe haber un sistema judicial probo, profesional y autónomo del Poder Ejecutivo. Afirma que debe haber una Ley, en la que sea inadmisible para la Venezuela futura, que haya un magistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que no tenga obra escrita y que por lo menos tenga un artículo de opinión en alguna revista del campo de la ciencia jurídica, y que puedan garantizar cero impunidad frente a la corrupción.
Afirmó que si puede haber corrupción, pero aclaró que el Poder Judicial que se construya en la nueva Venezuela, será el principal instrumento “que tendríamos para perseguir y sancionar a la corrupción administrativa y hacer justicia en el caso de otros escenarios de la vida humana”.
El segundo horizonte que Rodrigo Cabezas visualiza para una Venezuela productiva, es el tema de la economía productiva.  “Cuando he estudiado el sistema de desarrollo económico a nivel global y sobre todo como punto de partida el colapso rentístico de Venezuela que nos coloca en una situación dramática de insuficiencia de divisas. Es un tema bien delicado”.
Coincidió en las palabras del Dr. Humberto García Larralde (exposición que La Causa R publicará en una próxima edición) que cualquier programa de ajuste de divisas, se necesitará un financiamiento internacional para poder detener la hiperinflación y estabilizar la economía, pero en este tema de la industrialización, el Cabezas destacó que se debe trabajar para una industrialización exportadora especializada, como lo dijo la Dra. Carlota Pérez.
Y en consecuencia, la inversión extranjera directa y la tecnología de punta que traiga la inversión directa es esencial. “La inversión extranjera directa con su cadena de valor es esencial para tratar de conseguir esos espacios pero la especialización es a partir de lo que en un primer momento se puede mostrar y tener como fortaleza.
“Creo que nosotros podemos desarrollar una industrialización exportadora desde la siderúrgica; ya tuvimos una experiencia en los años 50 – 60 – 70, que cubríamos por ejemplo casi el 30% de los requerimientos de la industria y la construcción de Colombia en materia de materiales para la construcción, cabillas fundamentalmente eran exportados por nosotros.  Debemos tener una exportación especializada en materia del aluminio” afirmó.
Recordó que hace algunos años, en el momento en que los brasileños instalaban su industria de la aviación, solicitaban a Venezuela un tipo de aluminio con una calidad muy especial que se producía en territorio venezolano y ese mercado se perdió, pero recalcó que aún se puede industrializar en esa área, al igual que en la petroquímica, “que tuvimos una gran experiencia en materia de producción de fertilizantes para la agricultura, así como utilizar nuestros refinados para tener un potencial de exportación sustantiva hasta que se agote por ejemplo la necesidad de gasolina de las economías latinoamericanas” y afirmó que nuevamente Venezuela puede llegar a ser de nuevo, un país exportador de gasolina y de lubricantes en el contexto latinoamericano.
Como tercer horizonte que destaca Rodrigo Cabezas en su disertación, es el de la Ciencia e Innovación Tecnológica -con educación de excelencia- y no una educación a medias, con escuelas aptas y no abandonadas como actualmente se encuentran todos los centros educativos del país. Cabezas hace referencia a escuelas y liceos donde hayan canchas deportivas, laboratorios, anfiteatros, bibliotecas y por supuesto las bibliotecas virtuales para el acceso a la investigación por la vía del internet.
¿Cuál es el objetivo de abordar  el tema científico y de innovación tecnológica? cerrar las brechas en la sociedad del conocimiento, acota.
“Requerimos entonces un plan nacional de desarrollo científico que coloque tal responsabilidad a la ciencia y la innovación tecnológica en las universidades, en nuestros científicos, es decir, donde se pueda hacer una investigación con el clima de libertad y de dignidad.  Una investigación científica que pueda ser financiada por el Estado en un estándar internacional de no menos del 50% para investigaciones de amplitud en nuestra sociedad y tomar como una meta de la sociedad tener un financiamiento global de la educación, no inferior al 6% del PIB”.
Como último horizonte de los cuatro que menciona el economista venezolano, es la necesidad de colocar en el horizonte modernizador de Venezuela, un cambio de la matriz energética nacional en mudanza a energías renovables, al país verde necesario.
“Para mi, la base de una economía productiva sustentable está en las energías renovables.  Cualquier camino creíble al futuro sostenible debe tener la eficiencia energética y las energías renovables en su núcleo central. Hoy observamos como por ejemplo la energía eólica y la solar voltaica son las dos mayores fuentes de electricidad de más crecimiento”.
Mencionó que países desarrollados le han puesto punto final al carro de combustible fósil, y puso de ejemplo a Alemania, país que se puso como meta para los años 2030 – 2035 la no circulación de carros que hagan emisiones contaminantes.
“Vamos a las energías limpias y es muy bueno que un partido como La Causa Radical lo plantee entre sus banderas programáticas.  Las energías limpias como país para no afectar nuestro medio ambiente, para no provocar gases contaminantes en nuestra atmósfera.  Para contribuir en la batalla del mundo contra los efectos nocivos que hoy se están viviendo con relación al cambio climático.
En definitiva, Cabezas afirma que hay que tener la esperanza de que un país distinto a esta tragedia lo podemos construir.  “Un país superior, un país que utilice todas sus capacidades y por supuesto en un ejercicio de democracia radical que nos permita tener una conducción democrática en los próximos dos años, en el que se le reclame a un presidente, no que sea un científico, un economista, un historiador, un médico, un abogado, un profesional, sino que se le reclame que sea un estadista.
Por otro lado, Rodrigo Cabezas hizo un resumen sobre dos preguntas que permiten avanzar en el tema de su ponencia, como ¿Qué es y cómo ha funcionado el capitalismo rentístico venezolano? pues a lo largo de 100 años, Venezuela tuvo un provento de un ingreso que no producía, es decir, un ingreso que se captaba del mercado mundial pero no era producido por esfuerzo del trabajo o del capital.
“Era un ingreso que no tenía contrapartida en el valor agregado nacional, que era una transferencia unilateral del resto del mundo que nos compraba el petróleo porque este era la mercancía energética más importante del siglo 20 para mover la maquinaria industrial y la economía de los países desarrollados y al final de cuentas el tema del ingreso como ingreso no producido pero capturado por el Estado como propietario está explicado en la fertilidad natural de estos yacimientos, es decir, tuvimos una renta internacional verificada” explicó.
Se refirió también a la obra de Asdrúbal Baptista, en la cual se encontró al petróleo como una anomalía en el mercado mundial, encontrándose con el rigor científico de la fertilidad que les permite encontrar números que pueden sorprender, “es decir el que Arabia Saudita pueda estar produciendo 8 millones de barriles diarios de petróleo, pero con apenas dos mil pozos activos, es decir casi 4 mil barriles por pozo diario y nosotros (Venezuela) con 15 mil pozos estemos produciendo hoy lo que estamos produciendo, apenas unos 600 mil barriles diarios de petróleo y probablemente no menos de 100 barriles diarios por pozo en términos de productividad”.
Y esta es entonces la explicación de una economía que básicamente estuvo sustentada en la exportación petrolera. Recordó el especialista en economía que el 96% del ingreso venezolano y de divisas lo daba el petróleo.

¿Por qué colapsó el modelo 100 años después? ¿Qué fue lo que ocurrió después?

 

 

Rodrigo Cabezas afirma que sigue a Asdrúbal Baptista, quien decía que hubo dos quiebres fundamentales.  El primer quiebre observado fue en los años 80, “una transferencia unilateral que nos daba el mundo esa renta petrolera que se dedicaba fundamentalmente a la inversión, la capitalización sin el correspondiente nivel del consumo”.

Dice Cabezas que en ese entonces, la inversión era mayor que el consumo y por tanto hubo una sobreinversión en un momento donde toda la renta iba hacia la acumulación de capital y el salario real estaba disminuyendo.

Esta sobreinversión con un consumo disminuido por salarios reales en caída origina el primer dato que sorprende a los economistas de Venezuela y coloca la mirada en el análisis de cómo en el segundo boom petrolero multiplicándose de nuevo el ingreso petrolero en 1980, ese año y el siguiente marcan números de recesión económica. Esto llamó la atención de que el modelo estaba agotado.
El segundo quiebre fue más reciente (años 2008-2009).  El gobierno de Chávez y esa experiencia conlleva a un incremento constante del consumo.  “Nos enfrentamos entonces a un sobreconsumo que iba a ser insostenible, un consumo mayor que la inversión.  Iba a crearse una demanda creciente sin crear la oferta.  La única manera de sostener eso era nueva renta o creando otra riqueza, y eso no se estaba haciendo”.
Entonces, explica Cabezas que la crisis de la economía venezolana cierra el colapso rentístico con una situación de desinversión y una gravísima caída hoy, del consumo.
“El caso más dramático y así quedará en la historia de Venezuela es lo que ocurrió a partir del 2014-2015 cuando hubo una reducción sustantiva del ingreso petrolero por caída de los precios y el gobierno del señor Maduro lo que hizo fue ir, tocarle la puerta la Banco Central de Venezuela para que comenzara un periodo inaudito, increíble de financiamiento monetario del déficit fiscal en términos de casi de tsunami y nos han sumergido adicionalmente en la hiperinflación”.
Para Rodrigo Cabezas, el colapso rentístico no nos mete en la hiperinflación ni tampoco en esta devastación económica. “Lo que nos mete en esta devastación económica e hiperinflación es el manejo absolutamente absurdo de la política económica por parte del actual gobierno”.
Finalmente Cabezas felicitó a La Causa R por el esfuerzo que hace como partido político, como sujeto político de reinventarse, de renovarse y de tratar de presentarse como sujeto político contemporáneo del siglo 21 sobre la base de esta nueva definición de un partido laboral verde.
“Recordé un pensamiento de Elías Canetti, Premio Nobel de Literatura en 1981, y se interrogó alguna vez diciendo “¿habrá alguna idea que merezca no ser pensada de nuevo?”, pues bien, creo que La Causa R está haciendo este ejercicio extraordinario de pensar las cosas de nuevo”.
HorizontesEcon. Rodrigo Cabezas Morales
Profesor e investigador activo en la Facultad de ECONOMÍA de LUZ. (1982-actual).
Parlamentario venezolano por 22 años en representación de la izquierda democrática.
Ministro de Finanzas en 2007.
Presidente de la Comisión de Finanzas y Economía Mundial en la Eurolat. 2011-2015
Autor de numerosos artículos de opinión y  conferencista en varios países.
Autor de dos libros: La nueva arquitectura económica-financiera de ALyC (2017) y, La izquierda rehén de su negación (2019).